(Del latín ad Ephesios, a los efesios, título de una epístola de San Pablo, por alusión a las penalidades que pasó el santo en Éfeso durante su predicación.)
1. m. coloq. Despropósito, disparate, extravagancia. U. m. en pl.
2. m. coloq. Traje, prenda de vestir o adorno ridículo y extravagante.
3. m. coloq. Persona o cosa ridícula, extravagante o muy fea.
Durante el tiempo que permaneció en Éfeso, San Pablo corrió serios peligros y en una ocasión, estuvo a punto de ser muerto por el populacho, incitado por mercaderes. El Diccionario Histórico de la Real Academia se hizo eco de una leyenda etimológica: un sacerdote iba a leer una de las epístolas a los corintios, pero tomó, por error, la que San Pablo había dirigido a los efesios. Según esta creencia, hoy descartada, ésa es la razón por la cual las afirmaciones equivocadas se llaman “adefesios”. ORIGEN
1. m. coloq. Despropósito, disparate, extravagancia. U. m. en pl.
2. m. coloq. Traje, prenda de vestir o adorno ridículo y extravagante.
3. m. coloq. Persona o cosa ridícula, extravagante o muy fea.
Durante el tiempo que permaneció en Éfeso, San Pablo corrió serios peligros y en una ocasión, estuvo a punto de ser muerto por el populacho, incitado por mercaderes. El Diccionario Histórico de la Real Academia se hizo eco de una leyenda etimológica: un sacerdote iba a leer una de las epístolas a los corintios, pero tomó, por error, la que San Pablo había dirigido a los efesios. Según esta creencia, hoy descartada, ésa es la razón por la cual las afirmaciones equivocadas se llaman “adefesios”. ORIGEN
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